Pages

viernes, 23 de diciembre de 2011

CAMPING, de Pilar Gutiérrez


Hoy a las 20h. se estrena en el Centro de Historias de Zaragoza el cortometraje Camping de Pilar Gutiérrez.  Me gusta mucho cómo muestra Pilar los aspectos afectivos de una situación generada por la crisis económica como es un deshaucio. Con mucho humor y aparente ligereza, sus personajes nos dan la medida emocional de cuestiones políticas de primera linea como la crisis de los cuidados, o educativas como las relaciones entre adolescentes, e introduce con naturalidad el deseo entre mujeres como en otro de sus cortos, el estupendo El patio de mi casa. Con mucha chispa, las relaciones entre sus protagonistas (excelentes interpretaciones)  me sugieren caminos que se burlan de la gran estafa del capitalismo, de lo normativo, de lo perfecto: la felicidad viene por otras vías. La importancia de los vínculos interpersonales, el amor, la sexualidad. Genial para estas fechas ¿no?




domingo, 4 de diciembre de 2011

Jane Eyre de Cary Fukunaga

Jane Eyre


Se acaba de estrenar una nueva versión de Jane Eyre, una de las versiones más románticas que he visto. Entender el romanticismo tal y como lo vivían los jóvenes del siglo XIX hoy es difícil porque la palabra se ha ido convirtiendo en un género rosa, empalagoso y sobre todo muy mentiroso. Pero el joven Werther y la legión de jóvenes que le siguieron entendían el amor de una forma apasionada, violenta, natural y algo salvaje, donde los sentimientos eran  difíciles de acallar, de evitar, de encubrirlos o de pelear contra ellos, porque cuando eran sinceros, brotaban de lo más íntimo de una persona y la definían de forma tan evidente como un rasgo físico.
Pero esta novela es victoriana, realmente el romanticismo estaba ya siendo superado por muchos autores a quienes les parecía que el romántico extremo, el gótico, se alejaba demasiado de la realidad y entraba excesivamente en el mundo de la fantasía.
Charlotte Bronte, sabe aprovechar lo mejor de cada tendencia literaria y la condensa en la historia de una mujer, sus sentimientos, la afirmación de sus propios valores.
La versión cinematográfica realizada por Cary Fukunaga es un juego con esos valores del primer romanticismo rebelde y descontrolado. Por eso los paisajes, la dura naturaleza es otra protagonista más de la película que sigue los vaivenes sentimentales de la protagonista sin darle tregua. El frío de las casas, la poca luz que daban las velas en cuanto anochecía o el insuficiente calor de las chimeneas te va adentrando en los misterios de la historia de Jane Eyre, tanto o más que una visión más gótica de la casa encantada o los gritos en la oscuridad que refiere la autora en la novela.
Y esta Jane Eyre, dura como el paisaje, como un pajarillo siempre alerta, siempre a la defensiva, Jane se mueve lentamente, con cautela, en el mundo de los sentimientos amorosos que la van atrapando casi a pesar de sí misma. Por eso los momentos donde ella se expresa son realmente emocionantes.
La versión es bastante fiel a la novela. Evitando las partes más góticas, evitando las partes más trasnochadas, la película vuelve a hacer de Jane Eyre un clásico totalmente contemporáneo.