Jane Eyre
Se acaba de estrenar una nueva versión de Jane Eyre, una de las versiones más románticas que he visto. Entender el romanticismo tal y como lo vivían los jóvenes del siglo XIX hoy es difícil porque la palabra se ha ido convirtiendo en un género rosa, empalagoso y sobre todo muy mentiroso. Pero el joven Werther y la legión de jóvenes que le siguieron entendían el amor de una forma apasionada, violenta, natural y algo salvaje, donde los sentimientos eran difíciles de acallar, de evitar, de encubrirlos o de pelear contra ellos, porque cuando eran sinceros, brotaban de lo más íntimo de una persona y la definían de forma tan evidente como un rasgo físico.
Pero esta novela es victoriana, realmente el romanticismo estaba ya siendo superado por muchos autores a quienes les parecía que el romántico extremo, el gótico, se alejaba demasiado de la realidad y entraba excesivamente en el mundo de la fantasía.
Charlotte Bronte, sabe aprovechar lo mejor de cada tendencia literaria y la condensa en la historia de una mujer, sus sentimientos, la afirmación de sus propios valores.
La versión cinematográfica realizada por Cary Fukunaga es un juego con esos valores del primer romanticismo rebelde y descontrolado. Por eso los paisajes, la dura naturaleza es otra protagonista más de la película que sigue los vaivenes sentimentales de la protagonista sin darle tregua. El frío de las casas, la poca luz que daban las velas en cuanto anochecía o el insuficiente calor de las chimeneas te va adentrando en los misterios de la historia de Jane Eyre, tanto o más que una visión más gótica de la casa encantada o los gritos en la oscuridad que refiere la autora en la novela.
Y esta Jane Eyre, dura como el paisaje, como un pajarillo siempre alerta, siempre a la defensiva, Jane se mueve lentamente, con cautela, en el mundo de los sentimientos amorosos que la van atrapando casi a pesar de sí misma. Por eso los momentos donde ella se expresa son realmente emocionantes.La versión es bastante fiel a la novela. Evitando las partes más góticas, evitando las partes más trasnochadas, la película vuelve a hacer de Jane Eyre un clásico totalmente contemporáneo.

3 comentarios:
qué bonita entrada y qué precioso es el segundo cartel, pero no cuentas nada de la loca del desván! qué ganas de ver la peli!
Gracias rudax. No cuento nada de la loca porque en esta versión no es un elemento fundamental de la historia. La loca existe pero es más importante casi como elemento simbólico de los demonios del señor Rochester. De quien, por cierto no digo nada en la entrada, pero es uno de los mejores que he visto representado, y eso que tiene antecedentes estupendos como Orson Welles o William Hurt. Sí, merece la pena verla. Besos.
Me ha encantado¡¡¡¡,creo que está muy lograda,el paisaje forma es como una segunda piel,que se adapta a los sentimientos de los protagonistas. Lo de la obscuridad y el frío...es la perspectiva que me faltaba para entender como era la vida en esas mansiones victorianas. Muy chula¡¡¡.
Besos
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