Os lo deseamos con este dibujo que nuestra amiga Patricia Álvarez nos regaló en una estupenda cena de amigas piratas en la que cruzamos de Bolivia a Inglaterra pasando por los vinos de la Rioja, los dulces sorianos y los chocolates vascos, todo con palillos chinos. Los temas de conversación variaron de historias de miedo en monasterios de monjas a los efectos colaterales de la conferencia de mujeres de Beijing... enfín, un gusto.
VIVAN LAS AMIGAS y buen comienzo de año!
viernes, 31 de diciembre de 2010
martes, 7 de diciembre de 2010
Colette, Chéri
Colette, Chéri (1920), Ed. DeBolsillo, 2010
En 1920 Colette escribe una de sus mejores novelas, Chéri. La protagonista, Léa de Lonval, es una de las grandes per-versiones de Colette: una famosa cortesana es la mujer elegida por la autora para representar a la nueva mujer que la bélle epóque y los alegres años 20 querían mostrar.
Pero su atrevimiento no para ahí. La novela narra los amores de la madura Léa con un jovencito que pertenece a su mundo, ya que es hijo de otra famosa prostituta de época. Los amores de Léa y Chéri son complicados y atractivos pues en ellos mezcla la autora, como si de un filtro amoroso se tratara, la mas primaria pasión de amantes, con una relación de poder trastocada, más un toque materno-filial, con el ingrediente escandaloso de la diferencia de edad a favor de Chéri, claro. Todo ello convierte a la novela en un ensayo sobre las relaciones amorosas sin que por eso falte el humor, la anécdota y la trama que hacen de Chéri una novela muy entretenida.
Léa no es una mujer defendible para el feminismo, no es un modelo. ¡Sin embargo sigue siendo tan atractiva, tan contemporánea! Colette inventa Chéri para entrar en tabúes establecidos y los pone encima de la mesa para volver a pensar en los prejuicios que siguen dentro de nosotras, heredados de nuestras tatarabuelas: la diferencia de edad cuando es ella la mayor, el miedo a la confianza total en una relación, los amores que no se plantean el futuro, lo erótico que puede resultar una actitud maternal, qué quiere una mujer cerca de la menopausia y qué quiere un joven cuando se fija en una mujer madura, qué importancia tiene la belleza...
Ella entra sin tapujos, a cara descubierta, y nos cuenta los amores de Léa y Chéri. La de Frears, es una elegante versión de la novela.
La identidad femenina es un proceso y la escritura de mujeres nos involucra en este proceso en el que la escritora busca intentar definirse a base de la experiencia de crear arte.
Judith K. Gardiner
Publicado por
AnaM
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