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sábado, 6 de febrero de 2010

Jornadas feministas (7). Justa Montero: Sexo, clase, raza y sexualidad: desafíos para un feminismo incluyente

Esta intervención se hizo dentro de la Mesa redonda: Desafíos en la teoría y práctica política feminista y es una de las pocas mesas redondas a las que acudí en las Jornadas porque las reuniones multitudinarias no me suelen gustar, aunque tengo que reconocer que tienen cierta gracia, sobre todo porque las intervenciones del público son tan personales, tan diferentes y cada una tan a lo suyo que acaban pareciendo la merienda del sombrerero loco.

En su charla, Justa Montero planteó que se tienen que dar cambios en el feminismo para incluir todas las identidades que se manifiestan actualmente.

Recogía las críticas que se hacen al concepto "género" como término que acaba uniformando a las mujeres en aparentes experiencias similares por el hecho de serlo y señalaba cuatro líneas feministas que han esencializado el género:
  1. El feminismo que ha definido el género como biología y sexualidad, que diferencia absolutamente a los hombres de las mujeres.

  2. Una nueva feminidad idealizada, que parte de la identidad de género.

  3. El feminismo de la igualdad, centrado en la categoría "mujer y género", hablando del "sujeto mujer".

  4. El feminismo institucional con sus políticas de igualdad.

También nombró el feminismo de la diferencia, haciendo una crítica a la importancia que conceden a la experiencia vital sin someterla a crítica y sin relacionarla con lo social, y lanzó el reto de hacer, precisamente, este trabajo.

Alabó el feminismo latinoamericano y del Caribe como demostración de la diversidad dentro de las prácticas feministas.

Comentó que otras categorías como sexo y clase, las dos dominantes, se han recuperado, no así con otras que han quedado como analíticas o políticas, como raza, etnia, etc.

Bajando desde el albergue

En definitiva, lo que planteaba Montero es que sin deshacernos del término "género" , pues es un análisis que parte de un conflicto real (violencia sexista) es necesario buscar políticas de alianzas entre todos los feminismos.

Y he elegido esta charla porque me pareció que lanzaba ideas interesantes (la nueva feminidad idealizada que parte de la identidad de género... es una idea realmente sugerente), a pesar de que íntimamente nada tengo que ver con este discurso porque creo que el feminismo no está hecho tanto de ideas como de vivencias, por eso no es una ideología, es un movimiento. Es imprescindible el análisis de la experiencia femenina y nadie lo ha hecho tan bien como las italianas. En realidad, cada mujer feminista es una línea de pensamiento feminista.