"Sin título (locura)", 1996. Óleo y fotocopia sobre raso
Núñez utiliza la pintura para desmontar los discursos dominantes, (sobre la locura femenina, sobre la histeria,) presentándonoslos desde el punto de vista de las otras, las supuestas enfermas, reapropiándose de imágenes hirientes que el poder ha elaborado sobre ellas para ponerlas en un nuevo contexto femenino/feminista desde el que elaborar significados alternativos.
"Sin título (locura)", 1995. Lápiz sobre lienzo
Paralela a la resignificación de esos cuerpo “otros”, se da en su trabajo una resignificación de la pintura, medio artístico “bendecido” por el canon, prescindiendo siempre de bastidores y marcos, elementos que tradicionalmente han dado autoridad al discurso pictórico. Del mismo modo que la histérica expresa sus síntomas sobre aquello a lo que ha sido reducida, cuerpo y sólo cuerpo, los males de la pintura (el medio artístico instituido por el poder, expresión del poder), sólo pueden ser representados en ella misma. La otredad: las otras mujeres y las otras pinturas que transgreden las normas establecidas salen doblemente a la luz.
"Sin título (locura)", 1996. Óleo sobre lienzo





1 comentarios:
es mi profesoraaaaaa (facultad de Bellas artes de Pontevedra) y si, es genial
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