Pages

domingo, 11 de enero de 2009

Desacato total. Mujeres Creando.


Me permito poner en relación el feminismo revulsivo de Virginie Despentes con el trabajo de Mujeres Creando de Bolivia. Estas últimas, además de escribir libros, filmar series de televisión y documentales, mantienen un centro social feminista, una radio… y salen a la calle a instalar su rebeldía en el corazón mismo de La Paz y de otras ciudades.

No las llaméis artistas: Se autodenominan agitadoras callejeras. Toda Bolivia conoce sus grafitis y sus acciones.

La irreverencia como actitud vital puesta en el centro de la sociedad, el descreimiento de las pertenencias identitarias rígidas, la crítica al feminismo tecnócrata que no deshace los mandatos patriarcales… la construcción de espacios insólitos de libertad, de desorden social fuera del sistema que no son marginales, sino que se proclaman válidos para toda aquella y aquel que se arriesgue a rebelarse. Es posible la felicidad fuera del supermercado.



Huyo fuera,

al afuera,

a la calle,

a la vulnerabilidad completa.

Me ubico por fuera de los mandatos y de los códigos de convivencia y de obediencia

y opto por incomodar en todos los espacios.

Trascender la afirmación de la identidad y reconocerme impura, imperfecta, desarraigada, desvinculada, contradictoria y compleja. Puedo reconocerme –no perteneciente- y romper la mudez y el silencio hablando una lengua inédita.

(Extracto de “Es preciosa mi sangre” de María Galindo. Mujeres Creando).