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viernes, 12 de diciembre de 2008

Fóllame. Virginie Despentes. Teoría King Kong (5)


Fóllame (Baise-moi), co-dirigida en el 2000 por Virginie Despentes (quien ya había publicado una novela con el mismo nombre en 1993) y la actriz porno Coralie Trinh Thi, presenta crudamente las peripecias de dos mujeres que, tras experiencias de violación y prostitución, se dedican principalmente a matar hombres. 


Versión punk de Thelma y Louise con toques de El odio, es en mi opinión una película estupenda. No muy didáctica porque, claro, como dice un amigo mío, si las mujeres toman como modelo –aunque sea un modelo cultural, una representación- eso tan masculino de aniquilar a sus enemigos, los hombres pierden más rápidamente lo que les queda de poder. Tal vez por eso, -por esas imágenes en las que esos tíos tan chulos acaban con el cerebro u otras partes de su cuerpo destrozadas a disparos por dos putas que encima han sido violadas y en vez de sentirse víctimas desgraciadas se toman la justicia por su mano, sembrando caos y destrucción a su paso, y para más inri, siguen follándose a quien les apetece entre sangría y sangría, emborrachándose, divirtiéndose-, la película fue censurada en Francia. Retirada de las salas comerciales, y marginada a los circuitos X en un primer momento, pero no he llegado a enterarme de si también fue “completamente” censurada, esto es, retirada de todos los cines franceses. Si alguien puede solucionarme esa duda le estaré muy agradecida.



En el lúcido análisis que Despentes hace de la pornografía en su Teoría King-Kong, declara: “Lo que escribe realmente la historia del porno, lo que la inventa y la define es la censura”. ¿Qué se censura y por qué? Creo que se censura fuertemente la autonomía de las mujeres con respecto a los hombres, y especialmente la autonomía sexual, pasar de ellos, no necesitarlos, enrollarse con otras mujeres o masturbarse por gusto, por elección, no “por necesidad”. Y si no mirad lo que ha pasado recientemente con el cartel anunciador de la película Diario de una ninfómana, retirado de la empresa de autobuses urbanos, marquesinas, etc de Madrid, y censurada también la publicidad de dicha película en la COPE y en Telemadrid.

Volvemos a Despentes: “La masturbación femenina continúa siendo objeto de desprecio, como si fuera algo anexo. El orgasmo al que debemos llegar es aquel que nos procura el macho. El hombre debe saber cómo hacerlo (…) Las mujeres escuchan el mensaje y, como siempre, se toman a pecho no ofender al sexo susceptible. En 2006, escuchamos a chicas aún muy jóvenes decir que esperan que un hombre les haga gozar.”



Otro ejemplo por el estilo tuvo lugar en Barcelona en el verano de 2001. El Centro de Arte Santa Mónica presentó la exposición Trans Sexual Express, que exploraba los cambios acaecidos en la últimas décadas en torno a la sexualidad. Una fotografía de la artista inglesa Tracey Emin (1963) fue reproducida a gran escala y colgada de la fachada del centro. Titulada “Lo tengo todo”, la imagen mostraba a la artista desnuda de cintura para abajo, sentada en el suelo rodeada de dinero, frotando contra su vulva los billetes y monedas con muestras de satisfacción. El contexto geográfico del Centro de Arte Santa Mónica, situado en la parte baja de Las Ramblas, justo al lado del tradicional Barrio Chino, espacio emblemático de la prostitución de calle, aumentaba el sentido de la elección de esta obra como imagen de la muestra. Sorprendentemente, la Generalitat censuró el cartel y este fue retirado de la fachada del centro. ¿Cuáles fueron los motivos, sabiendo como sabemos que el desnudo femenino es “el tema” por excelencia de la historia canónica del arte, por no hablar del abuso constante de la publicidad sobre el cuerpo femenino como objeto consumible? ¿Qué resultó tan obsceno a las mentes bienpensantes del poder? La actitud satisfecha de la artista, sola, relacionándose con su dinero y declarando que así “lo tengo todo”. No es aceptable que una mujer se sienta feliz como propietaria de unos bienes que ha ganado de alguna manera relacionada con su sexualidad. No hay hombre que la proteja, hij@s que la complementen, no hay sentimiento de víctima, la alusión más o menos velada a la prostitución es censurable si no va acompañada de sufrimiento… Vale que haya putas, pero no pueden tenerlo todo!!

Evidentemente, la prostitución, la pornografía... tienen su lado duro y oscuro, y Despentes no lo niega, sino que da argumentos contra la victimización paralizante de quienes las ejercen. Pero hay un dato que también ella decide omitir en su Teoría King Kong: Karen Bach, una de las protagonistas de Fóllame, se suicidó en 2005.


3 comentarios:

Orlando dijo...

No tuve oportunidad de verla en el cine y la veo ahora en casa. Estas Thelma y Louis son para mi mucho mas reales, mas cercanas, su violencia que para mi tambien es más real y cercana que la de Tarantino, pero igual de espeluznantemente visual, hace que estalle en mi cara de acomodada espectadora la verguenza de esta sociedad de terrorismo patriarcal que sostiene y alimenta lo que estas mujeres y heroínas malditas odian, rechazan y combaten por que lo han vivido en sus carnes (incluido el paternalismo). En fin, habria que debatir mucho sobre la pedagogía de esta pelicula, quizas tenga mucha más de lo que parece. ¿y que pasa con el suicidio cuando no encuentras salida?

Anónimo dijo...

De Ibán:
Muy de acuerdo con lo que escribe la persona que firma Orlando.

Viagra without prescription dijo...

Nunca había visto este tipo de fotos, creo que este es un arte que esta creciendo en lagunas sociedades liberales