
Una imagen creada por Virginia Woolf sobre la artista como una pescadora que sumerge la caña de la razón para pescar la imaginación que yace en el fondo del río de su consciencia le da pie a Ursula Le Guin a crear otra imagen igualmente evocadora en la que la hija de la pescadora interroga a la artista y a su imaginación, resultando este artículo por su sinceridad y por su inteligencia un pequeño tesoro del pensamiento feminista contemporáneo:
“-Dime, tía. ¿Qué es lo que ha de tener una escritora?
-Te lo voy a decir –dice la imaginación-, lo que ha de tener una escritora no son huevos. Ni tampoco un espacio sin niños. Ni siquiera, hablando con conocimiento de causa, una habitación propia, aunque esto es de una ayuda inestimable, como lo es la voluntad y la colaboración del sexo opuesto, o al menos de su representante local en la casa. Pero no es eso lo que ha de tener. Lo que una escritora necesita es un lápiz y un pedazo de papel. Con esto basta, siempre y cuando sepa que ella y nadie más que ella está a cargo de este lápiz y es responsable, ella y nadie más que ella, de lo que escribe en este papel.”
Ursula Le Guin, “La hija de la pescadora”, pp. 171-209

1 comentarios:
Que bonito y que real
Pero en un encuentro con mujeres de escritores planteé yo esta duda: Creen que alguna escritora habrá tenido en su pareja la suerte que tienen ustedes con las suyas (secretarias, todo en el hogar, animadoras, musas, críticas...)
Reconocieron su suerte pero no me contestaron
Aun con todo, pienso como Ursula, para escribir un lapiz y un papel y mucha inquietud que solo puedas calmar escribiendo.
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