¿Qué se espera de las madres hoy?, ¿existe una nueva “mística de la maternidad” (y de la feminidad), ahora que la imagen de Carmen Chacón viajando embarazada a Afaganistán y volviendo rápidamente al ministerio de defensa tras el parto, compartiendo, conciliando... funciona como modelo para algunas?
Porque el ideal de la mujer blanca, seductora pero no puta, bien casada pero no a la sombra, que trabaja pero sin demasiado éxito para no aplastar a su hombre, delgada pero no obsesionada con la alimentación, que parece indefinidamente joven pero sin dejarse desfigurar por la cirugía estética, madre realizada pero no desbordada por los pañales y por las tareas del colegio, buen ama de casa pero no sirvienta, cultivada pero menos que un hombre, esa mujer blanca feliz que nos ponen ante los ojos, esa a la que deberíamos hacer el esfuerzo de parecernos, a parte del hecho de que parece romperse la crisma por poca cosa, nunca me la he encontrado en ninguna parte. Es posible incluso que no exista.
Por cierto, Sally Mann fue acusada en los Estados Unidos de explotar a sus hij@s realizando pornografía infantil con ellos. Sus maravillosas fotos, que podrían recordar a las que Lewis Carroll realizó a Alicia Liddell disfrazada de mendiga, deben también parte de su magia y su misterio al tipo de proceso fotográfico, a la antigua, con placas de vidrio recubiertas de colodión y éter en una cámara de gran formato.



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