La escultora Eva Hesse (Hamburgo 1936-Nueva York 1970) escribe en su diario en 1964:
No puedo ser tantas cosas, no puedo ser algo distinto para cada uno. Mujer, hermosa, artista, esposa, ama de casa, cocinera, vendedora y todo eso. No puedo ni siquiera ser yo misma ni saber quién soy.
No puedo ser tantas cosas, no puedo ser algo distinto para cada uno. Mujer, hermosa, artista, esposa, ama de casa, cocinera, vendedora y todo eso. No puedo ni siquiera ser yo misma ni saber quién soy.
Eva Hesse había leído El segundo sexo y era consciente de las contradicciones entre su dedicación al arte y las expectativas sociales hacia las mujeres. A pesar de su temprana muerte, realiza una obra fundamental para las generaciones posteriores, utilizando fibra de vidrio, látex, poliéster... en un minimalismo orgánico, sensual, luminoso, que desdibuja las fronteras entre el caos y el orden, entre la dureza y la flexibilidad, entre lo industrial y lo erótico.
Me pregunto, ante la emoción que produce esta tensión entre fragilidad y libertad, si sigue vigente la imposibilidad a la que Hesse se refiere, y qué formas adopta en la actualidad.

Imagen 1: Ringaround Arosie 1965
Imagen 2: Right After 1969
Imagen 3: Eva Hesse.
1 comentarios:
¿De veras que te lo preguntas? :-) O quieres que te digamos que nosotras tampoco? Cómo salir. Juntas o cercanas, por lo menos :-)
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